lunes, 22 de octubre de 2007

Arácnida.


"Hace siete noches, dormí en la cama de una mujer a la que no conocía de nada. Mientras dormía, discutí conmigo mismo sobre cual sería la hora más correcta para despertarme y marcharme cuanto antes. Me desperté y me levanté lo más temprano posible y revisé las pronunciadas curvaturas de su cuerpo. Casi pareció despertarse y le susurré al oído"duerme" y la desconocida hizo caso a mi voz como si ya la conociera. Luego, me sentí mal al ponerme los vaqueros y pensé que en lugar de marcharme podía hacer una revisión por toda la casa para curiosear.Aunque debían ser las 10 de la mañana resultó que eran las 7 de la tarde de dos días más tarde. Habíamos estado durmiendo durante dos días.Tenía hambre pero no tenía dinero ni forma de encontrar un autobus de línea. Ni siquiera sabía donde estaba. Ojeé las fotos de una guía fantástica de parques naturales europeos que guardaba en un mueblecito del salón, en la planta baja de la casa. La chimenea aún estaba encendida. Las llamas se movían como retorciéndose en el infierno. De las interminables formas que adoptaban las llamas apareció el rostro de la mujer con la que acababa de dormir. "ven" parecía pronunciar sus labios. Aterrado ante la visión no supe qué hacer, quedé petrificado ante la chimenea. Cuando pude reaccionar, medio desnudo salí de la casa y me crucé por la carretera con lo puesto. Grité a los coches se me venían encima. Un coche me atropelló. El conductor era aquella mujer. Me llevó de nuevo a su casa y me ató. Aun no comprendo porqué hacía estas cosas o si sólo me lo hizo a mi. Me aconsejó que no me enfureciea y abrió la ventana de la habitación " Está ventoso " dijo. luego se recostó encima mía y me hizo el amor. Me pegó con una varilla verde y me dijo que estaba brutalmente loca por mi.

Unas horas después me tapó la cabeza con un una camiseta y me descuajó el meñique con unas tenazas. "caya huevón" decía, "no grites". y pareció guardar el meñique en la cocina. En este momento mi meñique debe estar alli, en aquella casa, dentro de la cocina, en el frigorifico, supongo"

¿Y todo eso fue hace siete noches?" Dijo el comisario estupefacto tras escuchar la mi historia

" Si, si señor, hace siete noches, podrán encontrar la casa"?
"Eso depende, no recuerda ni el lugar de la casa, ni la matricula... A decir verdad su historia no tiene pies ni cabeza" "¿Dónde conoció a la mujer?"
"En una calle sin salida" decía mientras el comisario se encendía un cigarrillo. El fósforo del comisario parecía construir la cara humana de la Arácnida con la minúscula llama que estalló. El rostro en llamasse hizo alargado como figura dl greco y se introdujo como un rayo en el ojo derecho del comisario con la rapidez de una bengala , haciendo estallar el cristal de sus glass. El comisario murió en el acto. Y de la llama apareció un esplendido cuerpo desnudo de mujer que me decía "ven".
Por segunda vez aquella mujer se me aparecia de forma ígnea y me esperaba lo peor. Que me atropellara un coche, que me electrocutara con un cable, no sabía como protegerme de algo mágico, algo fantástico, algo que no podía parar. Así que grité, grité tan alto que los cristales ese rompieron, los vasos estallaron y los espejos se rajaron dejando ver lo que siempre esconden tras ellos. Y cuando todo explotó grité aun con más fuerza hasta que desperté.
Desperté y vi a mi lado a aquella mujer desnuda. Discutí conmigo mismo cuál sería el momento más oportuno para marcharme. Acaricié las preciadas curvaturas de su cuerpo desnudo sin saber qué hacer. Comprendí que no podía escapar, que estaba metido en un bucle del que no podía salir. Debí darme cuenta al ver sus grandes ojos negros en aquel callejón sin salida. Es mi fin


En el suelo se mueve mi meñique izquierdo desángrandose como cola de lagartija.
"Arácnida" pienso "Eres una mjer fatal"




miércoles, 17 de octubre de 2007

Nuestro portero

videoMax Schreck, tras interpretar el papel de Conde Orlock en Nosferatu, supo que no tenía completado todo su quéhacer en su vida. Se le ocurrió aceptar la invitación por La casa de las obsesiones allá por los años 30-. Su mirada nos conquistó.

viernes, 12 de octubre de 2007

Visita nuestra casa


Mi laboratorio es de 2007.La casa de las obsesiones. Nunca toques un tarro de terror, hazme caso.
Es chulisima, tú sigue leyendo hasta que te suden las manos. Sigue leyendo hasta llegar a la salita de esta casa, mientras cruzas la pestilencia que ves, cuanto menos chocante, y arrodillate a San Primitivo.Recuerdo que Escher, cuando era insoportable, a penas sabía navegar por estos pasillos. He deliberado dibujarle un plano, uno solo. El pobre se sorprendió. Sus palabras textuales fueron “Tienes un problema, has puesto tu oscura casa cómodamente en práctica.” Y ya lo ves.O… ya lo vas a ver. Es un programa para disparar tertulias. Tenemos princesas que son lo Máximo de primer nivel en reuniones nocturnas.Me coje un trapo de tela con tal belleza que dispara en el todas las artes europeas. Era maravilloso. Pero es un mal. Gracias a mis dos nombres que son primos de hermanos me meto yo solo, con mis otros nombres hasta ese espejo en el que cabe todo. Y me pierdo en su reflejo.

El pasillo es madera de lagrimas para recorrerlo en diagonal y teledirigirte a biocomunidad del hogar.
El baño no existe en esta casa. Algunos comentarios se merece, la verdad. Alli, se cumple la apacible paz del coleccionista de falsos espejos y qué bien si se sigue, si no te quedas quieto. Salir de ahí no es lo peor. Ponte para salir de ahí cualquier pantalón barato y transmite un ideal con lo puesto, cualquiera. Aquí en el salón de casa todos te escucharemos. A un hombre al que le falte a la verdad le falta incendio, y le damos carpetazo.

Mientras tanto no hay frailes que valgan ni San Primitivos que besar. Visita nuestra casa-laboratorio pero ten cuidado, aquí estamos todos piantaos. Yo el primero.

martes, 2 de octubre de 2007

Vida de Álvaro Bruno


Ayer me encontré un disco duro de 180 GB en una bolsa junto a un contenedor. ¡Vaya chollo! Me lo llevé a casa y con ayuda de un amigo de un hermano de mi primo lo instalé en mi PC. Luego me di cuenta de la de archivos y programas extraños que tenía el disco. Tenía, por ejemplo, un programa para la creación poética y otro para crear novelas tipo best-sellers, con actualizaciones que me descargué desde softonic escribí cuatro novelas. Dos de ellas de terror, chulisimas y muy fáciles de hacer porque tiene un tutorial bastante bueno. El programa para crear poemas es un poco más dificultoso porque antes de crear uno, hay que programarse una poética, es decir tu sentido sobre la poesía, qué es para ti y eso. hay algunas poéticas que te aparecen por defecto, por ejemplo yo utilice la de Baudelaire, y compuse la segunda parte de las flores del mal. Lo acabo de mandar a la fundación Lara. Pero hay muchas otras poéticas que te aparecen por defecto : Borges, Machado, poética del 27, y otras muy buenas sobre el romanticismo.
Lo mejor del programa es la ayuda y el buscador, buscas cualquier autor y te aparece, yo por ejemplo me inventé el nombre de un autor que no existía, Ruperto Buonanotte, y el buscador del programa me encontró al autor, diciendo que era un autor calabrés, que escribió La fantasía de los Simagos. Desde luego que es magnífico. Luego puse mi nombre , Álvaro Bruno,para buscarme a mi mismo, y apareció el nombre de este mismo blog "la casa de las obsesiones". El perfil del autor era el siguiente:



Nacido en Mugutu ( Antigua Checoslovaquia) el 4 de Marzo de 1912. Creador de "La casa de las obsesiones" Foro poético-filosófico creado en Mugutu al rededor de los años 30. Tendencias poéticas vanguardistas.
-Por lo visto, este autor creó "la casa de las obsesiones" antes que yo.

" Su primer librillo se publicó con el título " Cuentos de Angustia existencial......"
- ¡Carajo! -me dije- igual que el mío.


"Su segundo libro fue una segunda parte de Las flores del mal"
-¡Coño! Lo que acabo de hacer.


Murió dentro de la casa de las obsesiones, solo y en un rincón, ciego de marihuana y absenta. Nadie le quería y se ganaba tristemente la vida vendiendo poemillas surrealistas y de protesta a los demás indigentes de la calle.
"No se le conocen más obras, perfil del autor muy insulso, insípido."

Esos fueron los últimos datos que le dejé decir al ordenador. Me enfadé, grité a la gente de la calle desde la ventana (como si fuera un loco en un psiquiátrico), le abrí las tripas al ordenador y arranqué de su vientre ese mal engendro de disco duro y lo tiré al Guadalquivir. Al carajo el disco.