jueves, 31 de enero de 2008

El puente de Nerea.

El otro día, un amigo proveniente de Asía menor me narró un cuentecillo popular que escuchó en el sucio vagón de un tren. El cuentecillo, lo tituló: El puente de Nerea. Y digo lo tituló porque mi pobre amigo -quiere votar a ZP para que le den los 400 euros- no tuvo la suerte de escuchar el título del cuentecillo, sino que cuándo puso sus antenas en actividad el cuento ya había comenzado. Me contó que lo escuchó en el trayecto del tren entre Ankara-Estambul, y que hacía mucho, mucho calor. El cuento comienza así:


En un lugar muy muy lejano, existía un pueblecito de los de casas sin cimientos y agua no potable, por lo que los nativos de aquel pueblecito - supongo que situado en turquía- hacían un larguiiiiiiisimo recorrido hasta la fuente situada en la plaza central del pueblo. Por supuesto, lo que salía de la fuente era agua. Tengo amigos que desearían que de aquella fuentecilla barroca y bizantina brotara cerveza, pero... mal demonio nos ampare, de aquella fuentecilla no salía más que agua sanísima y rica en minerales. Sin dilación alguna prosigo. De aquella fuentecilla de los de leones empedrados y riscos de mármol brotaba un agua pura de la que se abastecía una damisela de las de cintura art-decó y mullida cabellera anillada. Aquella preciosa damisela se llamaba ... se llamaba Nerea. La bella Nerea, ¡Qué calvario! se ganaba su insignificante vida como aguadora del pueblo. Todas las mañanas se levantaba muy muy tempranico para llenar su cántaro de agua y repartir agua por esas casuchas insignes del miserable pueblo turco. Para llegar hasta la fuente debía hacer un rodeo a lo largo de un río de lodo u otra sustancia parecida pero que desde luego no era agua potable. ¡Un río de lodo! Sí, eso es lo que era. Un río de inmundicia, de peces vueltos panza arriba, de fango negro y vomitivo. "Si no estuviera el río, tardaria dos día menos en recoger agua, no tendría que dormir en la fría tierra. ¡ Qué oficio, Dios mío! ¿ Por qué no me metí a puta? Nerea tenía claro que para triunfar en la vida había que ser un poquito puta, pero la decencia le podía.

Un dia, cuando llegó a la fuente, cansada, decrépita ya por el esfuerzo, se sentó en el poyo de la fuente para descansar. Los hombres de barba en cuello y panza agresiva se reían de su cansancio.Cuando, de pronto dijo:

-¡Sucios hombres, sucios scyldings,si tuvieséis que trabajar como trabajo yo, estaríais extenuados a la sombra.! Y añadió en voz baja:

-Daría lo que fuera por que hubiese un puente sobre ese río de lodo para que mi camino fuese más corto.

Dicho esto, una neblina blanca y tupida brotó de la tierra y se elevo hasta la altura de 150 pulgadas. Cuando se disipó, de ella apareció un hombre llamado F. Vestía de negro luto y fumaba una pipa de humo blanco.

-¿Qué has dicho? -preguntó.

-He dicho que me gustaría que hubiese un puente. ¿Es malo?

- ¡No! se apresuró a contestar. No es malo bella Nerea.Todo lo contrario, es bueno.

-¿Bueno? - se sorprendió Nerea.

-Si, es bueno. ¿ Y sabes por qué?

-¿Por qué? preguntó Nerea.

-Por que yo te lo construiré con una condición.

-¿Con qué condición?-dijo Nerea.

-Que me entregues tu alma.

Y... a pesar de todo, a pesar de la extraña apariencia del personaje que se le apareció, incomprensiblemente dijo que sí, que vale, que me contruyas el puente ya, antes de que llegue a vieja, que me lo construyas ya de ya y te doy todo lo que me pidas. Pero todo todo no. Te doy mi alma pero no me pidas que te dé otra cosa. ¡Descarado! ¡Degenerado! ¡Sinverguenza!


Y Nerea le dio con la alpargata en la cabeza a aquel hombre, y lo agarró por los pelos, y al hombre se le cayó la pipa al suelo y se puso las manos en la cara para que no le peaeran, y Nerea seguía dándole collejas y finalmente dijo:

-Construyeme el puente, maldito scylding, y te daré mi alma. Con la condición de que el puente esté terminado antes del amanercer. A esto el diablo respondió que sí.


Llegó la noche, llegó el dormir, llegó la hora de la verdad, y entonces se escucharon los ruidos sordos de mil quininientos hombres en mono azul traidos por el mismo diablo para construir el puente. Hicieron tanto ruido que la gente de ese maldito pueblo no se atrebían ni a salir de sus casas por miedo a que hubiese un ataque de pueblos vecinos ¡Era tanto el miedo!

Cuando Nerea despertó, aun de noche, vio que estaban construyendo el maldito puente. Pronto iba a amanecer. "Si finalmente lo consiguen construir tendré que darle mi alma al diablo, al principe de las tinieblas, al individuo de las llamas en los ojos." Y se lo dijo a su madre.


-Mamá, mamá. La llamó y le contó la historia de aquel hombre tan siniestro y extraño. su mdre que aún dormí dijo:

- ¿Te quieres callar? No me creo nada, déjame dormir.

Entonces Nerea la dejó dormir, y cuando vio que quedaban muy pocas piedras por completar para la edificación del temidpo puente, Nerea salió de su casa hasta el puente y gritó:

-¡Nooo!- estaba como loca, ida, alienada, fuera de su persona, loca.

El diablo que la vio venir desde bien loejos colocó la última piedra coincidiendo con el primer rayo de sol y se echó a reir.

- jajaja ajajaja ajajaj ajaja . Incrédula damisela. - y añadió con rostro desencajado:

-Dame tu alma.

Nerea corrió por el puente a un lado a otro. Se escapó y vio a los individuoas de panza agresiva que el dia anterior se rieron de ella y les dijo:

- Salvadme. El diablo ha creado el puente a petición mía y ahora quiere cobrarse mi alma! Por favor, ayudadme.!
Los hombres se rieron más aún.Se rieron tanto y tanto que apenas podían escuchar sus gritos cuando el diablo se la llevaba.
FIN

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Estás loco! ¡LOCO! Sucio malderin, me he partido de risa con tu mierda de cuentecillo y esas gambadas que te inventas. Eres un escritor payaso, amigo Bruno, y toda tu casta quedará marcada por el estigma de haber tenido entre ellos tan indeseable escritor que mancilla la estirpe de los escritores.

¡Señoritooooooooo! ¡Acudaaaaaaa!
¡Último avisooooooooooo!

Vanna Lulu dijo.

Anónimo dijo...

¿Es este el puente de Nerea?
http://es.wikipedia.org/wiki/Puente_del_B%C3%B3sforo

Si no lo fuese podrías retocar un poco la historia para que si lo fuera, y el diablo sea un ingeniero jefe de la obra que va a cobrarse su deuda con Nerea al cabo de los 23 años de su construcción. Claro está, Nerea ya mujer adulta descubre que quien ella creía que era el diablo resultó ser ... etc

Me ha gustado mucho el cuento :-)

Juan A.

Pedro Gozalbes dijo...

Buena proposición...
Álvaro estás que te sales...
si no dejas de escribir vas acabar enfermando y en eso tiene razón Vanna, porque al final repercutirá en todas tus castas