sábado, 31 de mayo de 2008

Poema sin título. "Amor más allá de la poesía" de Álvaro Bruno Cantarero.

La corriente que me lleva y me encamina;
Zancadilla de boca ante el umbral
Esperpento amoroso en las cocinas
Y en las noches, fuego sepulcral

El zumbido azul de la poesía
Me despecha el pecho y en cristal
De añicos plañe la melancolía
Como flamas y llamas del fluvial.

Tendrá la rubia luz del mediodía
Los versos brotarán como caricias
La encauzará el amor noche tras día
Por emularte a ti, mi amor, Patricia.


Álvaro Bruno Cantarero.

lunes, 26 de mayo de 2008

Decálogo del perfecto cuentista de Horacio Quiroga.






Decálogo del perfecto cuentista Horacio Quiroga

I
Cree en un maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo.

II
Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

III
Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia

IVTen fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

VNo empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

VISi quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.

VIINo adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

VIIIToma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.

IXNo escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino

XNo pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

FIN
Puente de U-ban, de un km en madera de teca. Amaratura (Birmania)

martes, 13 de mayo de 2008

La rebelión de las reglas.

La rebelión de la reglas es un bonito título para un cuento. Lo que ocurre es que no sabría imaginar un mundo sin reglas. Para empezar, personas cómo mi amiga Vanna, estudiante de Gramatica, se llevarían las manos a la cabeza¿ Cómo estudiar gramática sin reglas?.Por no hablar de otro tipo de reglas,la de las mujeres que, si digo la verdad, la rebelión de la regla de las mujeres ¿Qué provocaría? ¿Una regla continua o una regla inexistente? Ni idea, yo quiero pensar que sería una regla permanente, siempre jodiendo.Amén de cualquier estudiante de matemáticas, no quiero ni pensarlo. Las reglas de la suma, la división y la regla de tres desaparecerían, se rebelarían contra la inteligencia humana, contra la inteligencia alieníjena y contra las reglas de la inteligencia. Dicha rebelión conllevaría que se extinguieran las Santas Operaciones como la suma, (con la de cosas que le debemos a la suma); la raíz cuadrada, (con la de plantas que le debemos, también desaparecería) los niños de 11 a 14 años serían más felices aun si cabe; no tendrían que estudiar esa operación matemática con nombre de matojo al estilo Picasso pero, sobretodo, Dios mío qué felicidad, desaparecerían el sistema binario. ¡Dios Mío de mi corazón! Desaparecería el Santo Sistema Binario!. Los ordenadores necesitan ese sistema binario. Dejarían de funcionar. Los niños que antes reían con la desaparición de la raíz cuadrada, ahora se tornarían sus rostros en lágrimas amargas, se fundirían con nada más una tarde de aburrimiento porque la Play Station tampoco funcionaría.¡Oh, el sistema binario! Mejor será que olvidemos esto último y pensemos en algo positivo.Existen más tipos de reglas,por ejemplo las reglas de Iglesia. Un sacerdote podría casarse, y las sacerdotisas serían admitidas en la Iglesia. Claro está, estos sacerdotes de los que hablamos se habrían ordenado sacerdotes sin conocer las reglas de la teología, la lógica, etcétera. Más que sacerdotes serían monigotes.Eso me recuerda que también están las reglas más importantes de nuestro mundo: las de la física. ¿Si no existieran las reglas de la física y de la naturaleza existirían las sirenas?Bueno, si desaparecieran las reglas de la física y de la naturaleza sencillamente nosotros no estaríamos aquí. Quizá el cosmos no existiría, y con él esos documentales superdivertidos de Stephen Hawking.Renuncio, un mundo sin reglas no existiría, no tendría cabida en mi imaginación, no puedo imaginar un mundo que no existiera. Para que un mundo sin reglas existiera sería necesario algo tan aferrado y tan relacionado con las reglas que no podrían separarse. Ese algo se llamaría: La excepción. Bendita excepción. Se me antoja que exista un universo sin reglas, es decir inexistente, y dentro de ese universo existiera la excepción que sería nuestro mundo, y ese mundo excepcional estaría llenito llenito de reglas. Por tanto estaríamos de nuevo en el principio, llegaría a la conclusión primera. Es imposible para mi imaginar un mundo sin reglas, y si lo imaginara, nuestro mundo sería la excepción que la confirma.Quien crea que le debo una caña que pinche aquí o aquí

Portada de "el matalobos"





Fragmento de la obra (pincha en la foto para ver mejor)