martes, 13 de mayo de 2008

La rebelión de las reglas.

La rebelión de la reglas es un bonito título para un cuento. Lo que ocurre es que no sabría imaginar un mundo sin reglas. Para empezar, personas cómo mi amiga Vanna, estudiante de Gramatica, se llevarían las manos a la cabeza¿ Cómo estudiar gramática sin reglas?.Por no hablar de otro tipo de reglas,la de las mujeres que, si digo la verdad, la rebelión de la regla de las mujeres ¿Qué provocaría? ¿Una regla continua o una regla inexistente? Ni idea, yo quiero pensar que sería una regla permanente, siempre jodiendo.Amén de cualquier estudiante de matemáticas, no quiero ni pensarlo. Las reglas de la suma, la división y la regla de tres desaparecerían, se rebelarían contra la inteligencia humana, contra la inteligencia alieníjena y contra las reglas de la inteligencia. Dicha rebelión conllevaría que se extinguieran las Santas Operaciones como la suma, (con la de cosas que le debemos a la suma); la raíz cuadrada, (con la de plantas que le debemos, también desaparecería) los niños de 11 a 14 años serían más felices aun si cabe; no tendrían que estudiar esa operación matemática con nombre de matojo al estilo Picasso pero, sobretodo, Dios mío qué felicidad, desaparecerían el sistema binario. ¡Dios Mío de mi corazón! Desaparecería el Santo Sistema Binario!. Los ordenadores necesitan ese sistema binario. Dejarían de funcionar. Los niños que antes reían con la desaparición de la raíz cuadrada, ahora se tornarían sus rostros en lágrimas amargas, se fundirían con nada más una tarde de aburrimiento porque la Play Station tampoco funcionaría.¡Oh, el sistema binario! Mejor será que olvidemos esto último y pensemos en algo positivo.Existen más tipos de reglas,por ejemplo las reglas de Iglesia. Un sacerdote podría casarse, y las sacerdotisas serían admitidas en la Iglesia. Claro está, estos sacerdotes de los que hablamos se habrían ordenado sacerdotes sin conocer las reglas de la teología, la lógica, etcétera. Más que sacerdotes serían monigotes.Eso me recuerda que también están las reglas más importantes de nuestro mundo: las de la física. ¿Si no existieran las reglas de la física y de la naturaleza existirían las sirenas?Bueno, si desaparecieran las reglas de la física y de la naturaleza sencillamente nosotros no estaríamos aquí. Quizá el cosmos no existiría, y con él esos documentales superdivertidos de Stephen Hawking.Renuncio, un mundo sin reglas no existiría, no tendría cabida en mi imaginación, no puedo imaginar un mundo que no existiera. Para que un mundo sin reglas existiera sería necesario algo tan aferrado y tan relacionado con las reglas que no podrían separarse. Ese algo se llamaría: La excepción. Bendita excepción. Se me antoja que exista un universo sin reglas, es decir inexistente, y dentro de ese universo existiera la excepción que sería nuestro mundo, y ese mundo excepcional estaría llenito llenito de reglas. Por tanto estaríamos de nuevo en el principio, llegaría a la conclusión primera. Es imposible para mi imaginar un mundo sin reglas, y si lo imaginara, nuestro mundo sería la excepción que la confirma.Quien crea que le debo una caña que pinche aquí o aquí

10 comentarios:

Pedro Gozalbes dijo...

Menuda langosta!

Y que sepas que yo "pinché aquí"
Así que esta semana nos veremos y hablaremos de raíces cuadradas y de otros vegetales del tipo de los matojos.

Ten cuidado con el reglo!

Pedro Gozalbes dijo...

Por cierto el tal Juan Ignacio está otra vez pinchándome. Dile si lo ves por tu blog que como siga así le voy a dedicar una entrada de las mías, de las dialogadas y no escatimaré en ironías, sarcasmos, calumnias, injurias y todo tipo de artimañas de ficción a fin de inmortalizarlo, para que luego se queje.

Anónimo dijo...

Magnífica reflexión, Don Álvaro.

Anónimo dijo...

Usted no posee la calidad ni el artificio, ni la templanza ni el oficio, Señor Gozalbes por favor, pásele a su blog un paño, y con alcohol dele a su lengua un baño.

J.A. Perugorría.

Anónimo dijo...

¿Te imaginas que todas las reglas crearan una comisión para demostrar una vez por todos estamos sujetos a su dominio? En la ciencia, en la religión, en el amor, en la gramática, etc, aunque fueran reglas sin sentidos y caóticas, al fin y al cabo son reglas. Aunque fueran reglas que nos impusieran el saltarnos otras reglas, etc. Y ¿te imaginas que el resultado de esa comisión fuera que se ha encontrado un individuo entre un millón que por su propia naturaleza no puede seguir ninguna regla aunque él quiera? ¿Te lo imaginas? ...

...pues yo no puedo, pero me han contado una historia que viene al caso.

...continuará con una cerveza por delante...

por cierto, yo di en el de la derecha :-P

Juan A.

Don Álvaro. dijo...

Por cierto Juan Antonio, me he dado cuenta de que tus inciales del nombre de pila son iguales a las de perugorría.¿No serás tú?

Creo que este cuentecillo voy a arreglarlo para que me sirva como publicación para el mes que viene en el periódico de Mairena. Creo que me has dado otra idea con lo de las reglas del amor, eso le daría un poco más de emoción a la historieta. Te debo otra (sino, pincha otra vez en la segunda)

Pedro Gozalbes dijo...

Anda mira, si ahora resulta que hace rimas...

Juan A. está usía enterado de que mañana jueves hemos quedado? Por la Alameda, a media tarde.

Anónimo dijo...

Yo no me he enterado de que nadie haya quedado y el señor don Bruno no me ha dicho ni pío. Pero para quedar con C.C. y S. sí que me llama... Con esos panfletos, por no llamarlos pánfilos.

Y otra cosa: si no existieran las reglas, ¿significaría eso que estaría eternamente preñada?

Vanna Lulu dijo.

Don Álvaro. dijo...

jajaj ajaja

Anónimo dijo...

jajaja ...

muy bueno Vana Lulu

Juan A.