miércoles, 30 de marzo de 2011

Yo siempre he tenido ganas de empezar de nuevo en un lugar recóndito pero, cansado ya de tantos estragos, decidí que no tenía más remedio que seguir tragando  tierra seca en Gelves.



6 comentarios:

Laesperada dijo...

Jajaja

Tierra seca? Con lo mono que es Gelves...

Anónimo dijo...

Tenga cuidado, que quien remueve tierra encuentra tesoros ...

Salu2

Juan A.

Anónimo dijo...

Muchos dejaron sus hogares y fueron en busca de la civilización perdida de la Atlántida. Buscaban restos de aquel pueblo del que en la antigüedad se contaban maravillas y que, al parecer, había encontrado la respuestas a muchas de las preguntas.

¿Sería una buena decisión abandonar Gelves para comenzar la búsqueda de la Atlántida? No. Los expertos afirman todo lo contrario.

http://www.abc.es/20110314/ciencia/abci-national-geographic-situa-atlantida-201103141731.html

http://channel.nationalgeographic.com/episode/finding-atlantis-4982/Overview#tab-Overview

Salu3

Juan A.

Anónimo dijo...

Buena búsqueda ...

...si encuentras algún tesoro, compártelo con tus seguidores :-)

Salu4

Juan A.

Álvaro Bruno Cantarero dijo...

Últimamente ponen buenos documentales en la 2, por la noche, es de un británico rubio de pelo corto y con algo de alopecia. La otra noche hablaba de las vacaciones. "Las mejores vacaciones turísticas son aquellas que no se realizan". Soñaba con ir a Barcelona y una vez allí, al ver las colas de gente al bajar del barco, decidió no visitarla, imaginó colas en el parque güell,carteristas en la Rambla etc. Su consejo, el viaje imaginario. Llenar tu habitación con postales , fotos y todo tipo de souvenirs de la ciudad soñada.Imaginar que conoces a una estudiante rubia de medicina justo en frente de la Sagrada Familia, comer pantumaca en el paseo marítimo... Así el viaje nunca puede defraudarte.

La antártida no tiene souvenirs pero nos lo podemos inventar! Me apunto el enlace.

La que mola más dijo...

Es muy frustrante, y muy triste, vivir en un lugar que no te gusta. Uno tiene que huir... o morirse.