lunes, 9 de mayo de 2011

Ernesto Sabato

Si hay algún autor cuya pérdida puede dolerme a pesar de no conocerlo en persona, ese es Ernesto Sabato.


Me lo imagino sentado en un banco de piedra, en la zona céntrica de Buenos Aires y rodeado de sus personajes femeninos, María Iribarne, Alejandra...

A pesar de ese rostro arrugado por el pesismismo, Ernesto Sabato supo luchar con fuerza y moral  por su pueblo cuando se le necesitó.


Pero cómo no iba a gustarme el autor del Túnel.. gracias a esa novela soy escritor:

Protagonista incomprendido, incomunicado, alejado de toda esperanza de conseguir un gesto humano en un humano, considerado solo ante la multitud de la vida urbana, torturado, ensimismado, paradigma del hombre del sXX.  Sin un ápice de esperanza, no perdón, miento, con un hilo insignificante de esperanza. Con la dificultad de entrevistarse con personas "normales", esas que consumen moda, y cenan en restaurantes.

La mujer, único motivo de atracción que puede devolver la esperanza pero a la vez, desencadenante de una serie de accidentes, de sucesos siniestros que ya no tienen remedio.
Si se quiere, símbolo del pecado,  el mismo demonio intentando sobrevivir en el infierno, que es el siglo XX.




GRACIAS ERNESTO.