martes, 13 de diciembre de 2011

Encajando pistas.

Mi alma se levantó esta mañana antes que yo. Le puso de comer a mi perro en su platito metálico. Tomó café y se hizo una tostada con aceite, sal y jamón. Lo sé porque dejó restos de migas de pan en la encimera. Cuando se hubo duchado se colocó ropa de mi armario y se dedicó a husmear en el ordenador, dejó huellas en las páginas por las que había navegado. A decir verdad andaba aburrida por la red sin destino aparente, hasta que se detuvo en el blog de un psicólogo que escribía artículos sobre grafología, después visitó una página web sobre análisis del pensamiento humano, el funcionamiento de la mente, etcétera. Era ya bastante tarde cuando me levanté de la cama de súbito y casi lo sorprendo arreglándome el salón. Se escabulló en una corriente de aire.