sábado, 9 de noviembre de 2013

PASIÓN

Hoy ha pasado el día lentemanete  y casi sin darme cuenta ha caído la noche.
Es tan largo el día y tan corta la jornada... He tenido tiempo de hacer de todo y casi no me dio tiempo de nada. Igual pasa la vida, larga como una carretera sin destino, corta como unas vacaciones de verano.

Hace tres días murió la madre de mi madre con 92 años de edad y, pensaba que no me iba a afectar, de hecho no sentí pena al verla tumbada en suelo de su casa  tras un ataque al corazón. Sin embargo ahora no pienso en otra cosa más que en mi abuela y en el tiempo que me queda antes de que llegue mi hora. Así se me ha escurrido el día de hoy, en babia. Concluyo que teniendo en cuenta que estoy en el ecuador de mi vida quizá deba darme prisa, y acelerar el proceso. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Dicen que el tiempo pasa pero no es así, los que pasamos somos nosotros y esa es nuestra virtud a la vez que nuestra desgracia. Sólo el movimiento hace sentir el viento en la cara.

Recuerdo una gran frase de una vecina de obsesiones que una vez dijo: "los dioses nos envidian porque somos mortales"

un abrazo a la espera de la próxima reunión de vecinos

Juan A.